Edición Europa

2019 numero 1

Pintura

Acentos de Expresión:

Un lenguaje inclusivo

Las palabras tolerancia e inclusión son parte de un lenguaje cultural. Y todo lenguaje cultural predispone a un diálogo para aunar encuentros. El arte, en cambio, traspasa las barreras de la comunicación formal y de su posible entendimiento. Para mí, el arte es belleza sin lenguaje, y no excluye a nadie ni a nada porque es absoluto. Es como la emoción silenciosa que provoca la majestad de la montaña, como un cielo estrellado que inunda la proximidad de nosotros con el universo, o como la expresión de una mirada que abre sonrisa y admite un espacio de encuentro. Allí ningún ser humano queda fuera.

Así como las estrellas son los acentos que nos permiten advertir la vía láctea, o como la sonrisa es el acento que facilita vivenciar una conexión afectiva; en lo artístico los acentos permiten traer la luz al presente, aproximar un mundo de sentidos infinitos.  El acento es un énfasis de atención en el tiempo y espacio, que posibilita la comprensión de la expresión que se abre.

En mí pintura, no hay contenidos ni símbolos preestablecidos, ésta sólo se vale de acentos de expresión. La ausencia de color donde el vacío acusa su expresión; o lo opuesto, una gota de tinta que acaba en una mancha, son ejemplos, de acentos, que articulan o pueden articular una obra. Así como, en las obras de Rembrandt, en mi opinión, el acento es la luz, no la temática ni la figuración.

Con la premisa de que el arte es una forma de traspasar los límites de lo aprendido, es posible una propuesta artística que apunte a abrir expresiones. Expresiones que son instintivas, sin una formalidad temática ni emocional. Tras el color, sus pigmentos y el vacío, de repente aparece una expresión relevante para el espectador, que es la que ordena la obra.

Tras una expresión que no comunica frases, los seres humanos no quedan paralizados en la comprensión y, por el contrario, les abre horizontes. Espacios de profundidad, libres y despojados de convenciones. Es su propia sensación silenciosa desprovista de signos y fuerte en vibraciones. El espectador siente, experimenta y asimila según su propia particularidad, y algo que va más allá de la obra, algo que no está encapsulado en un significado, algo que perdura dentro de cada uno.

Se trata de aceptar y adentrarse en el cuadro sin explicación, y tampoco hay modos ni respuestas esperadas, correctas ni apropiadas.

 

1.- Cuadro Rojo

‘La ausencia de rojo acusa una expresión en el mismo rojo, así como también lo hacen las sombras del rojo

 

2.-  Cuadro Naranja

“En mi trabajo nunca sé antes de empezar, lo que se va a revelar y me parece fascinante la sugerencia de lo que empiezo a percibir”.

 

3.- Cuadro Blanco

‘‘Mis pinturas son la resultante de la aproximación de intensidades del pigmento y de sus fractales vacíos”.

Francisca del Sol / Arquitecto de la Universidad Finis Terrae. Nacida en Barcelona. Movida por la inquietud, crea, pinta y escribe.

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