Edición Europa

2024 número 4

Soy una cuestión de identidad

Danza

El Lago de los cisnes

El Lago de los cisnes

¿QUIÉN SOY?

“Este hombre, por un lado, cree que sabe algo, mientras que no sabe [nada].

Por otra parte, yo, que igualmente no sé [nada], tampoco creo [saber algo].”

Sócrates

 

Solo sabemos que no sabemos nada.  Así navegamos por nuestra mente cuando nos preguntamos: ¿quién soy yo? ¿Cómo podemos definir qué es la identidad?

Aquello que soy puede ser el resultado de lo que los otros hacen de mí. El escritor francés Jean Paul Sartre afirmaba que a menudoel infierno son los demás”, para ejemplificar cómo hacemos nuestros los traumas y sufrimientos de quienes nos rodean.

Por su parte, Sigmund Freud afirmó que “el Yo” existe, en parte, como manifestación del inconsciente, y que el ser humano se bate en un duelo permanente entre el consciente y el inconsciente.

También se afirma que la identidad es una frontera dentro de cada ser, que tiene su umbral en el otro, y que sin límite no hay identidad. Asimismo, podemos interpretar que los seres humanos nacen mucho antes de que sus madres les hayan parido. puesto que son herederos de memorias ancestrales.

Otros definen la identidad como la relación entre la memoria y las diferentes vivencias presentes y pasadas, y que se utiliza para hablar del trauma y de la disfunción en la persona, cuando ésta se aleja de los cánones sociales.

¿Cómo me siento y qué me diferencia de los demás? El arte, la música, el teatro, el cine y los libros escenifican todo aquello que se nos dificulta decirnos.

En el ballet El lago de los Cisnes, ¿quién es el cisne?

“La razón seminal del cisne lo hace blanco y, al nacer, recibe la blancura”, dijo el griego Plotino en sus Eneádas. Nos recuerda la perfección, se relaciona con la purificación y la limpieza de la persona y de su vida; con la armonía, además de la fuerza y ​​la majestuosidad. ¿Y qué nos esconde? El drama, todo lo que se oculta detrás: el sufrimiento y el dolor. La narración muestra que se paga un alto precio por tanta pureza y perfección.

La obra transcurre entre el amor y la magia, enlazando sus actos en la eterna lucha entre el bien y del mal, entre lo que soy o no soy. El libreto de esta obra, que nos acerca a la crudeza de los cuentos de hadas, la protagonizan el príncipe Sigfrid, enamorado de Odette, joven convertida en cisne por el hechizo del malvado Von Rothbart, y Odile, el cisne negro e hija del hechicero. La música de Pior Ilich Tchaikovsky, le embellece y pone las notas como palabras y testimonio de toda la obra.

En la versión cinematográfica El cisne Negro, interpretada por Natalie Portman, la protagonista se desvive por el éxito, para conseguir la perfección pero,  detrás, aparecen los aspectos más oscuros, la llamada “sombra”, en términos psicoanalistas; emergen personalidades antagónicas, donde el cisne blanco representa una visión de la protagonista, adaptada a una realidad que desea y, tras el negro, aparecen los aspectos negados y disociados de su personalidad.

¿Quién soy yo? Una adaptación equilibrada que contempla que debemos conciliar los dos cisnes y que nos lleva a convivir con esta realidad, o ser arrastrados por la enfermedad, ser tragados por “la sombra”, es decir, ser ese cisne negro que lucha por expresarse.

Marga Segarra / Psicóloga Laboral Universitat de Barcelona, Psicoterapeuta, Psicóloga -Coach. Licenciada en Biología UB. Máster en Psicoterapia Análisis Transaccional. Colaboradora en el Proyecto Hombre, psicoterapeuta CEP Eric Berne. Formadora Fundación Adecco y en otras entidades.

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