Edición Europa

2024 número 4

Soy una cuestión de identidad

Psicología

Y respiren normalmente

Humanidad compartida

Esta es la historia de dos mujeres con orígenes muy diversos, y la adversidad que cada una vive y enfrenta día a día. A través de ellas y su encuentro somos conducidos sutilmente por profundas dimensiones de lo humano, como la ternura, el valor de los vínculos y la solidaridad.

La historia transcurre en Islandia y nos introduce en la vida de Lara, una madre soltera que cuida a su hijo Eldar, de unos 8 años. Sobrevive, resolviendo múltiples apremios cotidianos, desde tener el dinero para comer, pagar las cuentas, llegar a la hora a la escuela, hasta conseguir un trabajo, intentar hacerlo bien, muy bien, para conservarlo y así poder cubrir las necesidades de ambos.

La ternura aparece ya en la relación de esta madre con su hijo. Junto a Lara y su agitado ritmo, vemos al pequeño Eldar, viviendo el tiempo presente con amplitud y calma: es un niño y un testigo paciente de la vida adulta. Mientras él cuida a su recién adoptado gatito, observa el mundo y hace preguntas a su madre. Lara responde a todas, a pesar del apuro, con esa capacidad que tienen algunas madres de hacer parecer que está todo bien, aunque por dentro estén sosteniendo, con dificultad, el mundo.

Lara ha conseguido un trabajo como ayudante en la policía de inmigraciones en el aeropuerto, y es así como conoce a Adja, en cuyos ojos podemos ver la profundidad del miedo. Es una mujer inmigrante, que intenta viajar a Canadá en busca de refugio, por la persecución que vive en su país de origen, dada su diversidad sexual. El apremio de Adja es aún mayor, lo que ella se juega es la vida.

Por esas vueltas del destino, estas dos mujeres se encontrarán más tarde, y descubrirán que tienen más en común de lo que podrían haber imaginado. Ese descubrimiento va revelando con mucha delicadeza, a través de gestos y acciones espontáneas, el surgimiento de la empatía y la solidaridad libre de juicios. Cada una lidiando con lo suyo, a la vez conmovida y sensible a la realidad de la otra.

La historia muestra bellamente, aquello que se llama humanidad compartida, un aspecto de la capacidad de compasión que refiere a la experiencia de sentirse parte de un todo, reconociendo que otros seres también viven lo que vivimos, sintiendo la experiencia propia como parte de la extensa experiencia humana, en contraposición a percibirla en aislamiento.

¿Cuál es el puente en el que se encuentran Adja y Lara? Los seres humanos compartimos fuertes necesidades de conexión, pertenencia y cooperación. Evolutivamente, como otros mamíferos, compartimos el desarrollo del apego, como un sistema de motivaciones y capacidades que se orienta al cuidado del otro y a ser sensible frente a su necesidad y sufrimiento.

El sufrimiento, por su parte, es inherente a la existencia humana. Todas y todos sufrimos, y sufrimos por cosas parecidas. La conciencia de esta humanidad común pareciera exaltar el sentido de pertenencia a un todo, y de unidad como partes de éste. Y, cuando esa comunidad se encuentra en la pertenencia a un grupo que históricamente ha padecido desventajas, surge una fuerza tan impresionante como la que hemos podido ver en el fenómeno de Las Tesis, miles de mujeres en distintos lugares del planeta, de las más diversas edades, culturas y lenguas, cantando y bailando como una sola voz, un solo cuerpo.

Adja desde África, ha tenido que huir y despegarse de su hija, de su tierra, cultura y de todo lo que le era familiar, para salvar su vida. Lara habita en su país europeo, en su entorno natural y en su lengua, y sin embargo, por su situación social de madre soltera y pobre, sufre necesidades, desarraigo y soledad también. Ambas se reconocen en lo que les es común, leen con sensibilidad y compasión las necesidades de la una y la otra, y ésta es la posibilidad de puente entre las personas.

 

Y respiren normalmente

El título de la película me llamó la atención desde un comienzo. Respirar es el proceso más esencial de la vida, todas las experiencias ocurren en la respiración, aunque la mayor parte del tiempo no tengamos conciencia de ello. Volver a la respiración, es volver al centro y a lo esencial. De alguna manera esta historia nos remite a allí, a lo esencial de las relaciones humanas y a lo que nos une.

Carla Crempien / Psicóloga clínica de la Universidad de Chile. Ph(D) en Psicoterapia de la Pontificia Universidad Católica de Chile y de la Universidad de Heidelberg, Alemania, Postitulo en Terapia Familiar y de Parejas Simbólico-experiencial, del Instituto de Psiquiatría y Psicología de Santiago de Chile.

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